Un proyecto que ya se siente real, donde los últimos detalles marcan la diferencia y las terrazas empiezan a cobrar vida.
Después de meses de trabajo, planificación y muchas decisiones cuidadas al detalle, entramos en la fase final del proyecto de Terrazas del Coto. Un momento clave en cualquier obra, donde todo lo diseñado sobre plano empieza a sentirse real y los espacios ya transmiten la esencia con la que fueron concebidos.
En esta etapa final, el proyecto muestra su verdadera identidad. Las terrazas comienzan a cobrar vida como espacios pensados para disfrutarse: abiertos, luminosos y perfectamente integrados con el entorno. Cada elección —desde los materiales hasta las soluciones constructivas— responde a una misma idea: crear zonas exteriores funcionales, duraderas y con un alto valor estético.
La recta final no es solo cuestión de remates. Es el momento de ajustar, revisar y asegurar que cada detalle esté alineado con el concepto inicial. Barandillas, pavimentos, encuentros, texturas y acabados exteriores se unen para dar coherencia al conjunto y garantizar un resultado que no solo se vea bien hoy, sino que envejezca bien con el paso del tiempo.
Este proyecto ha sido un proceso de transformación constante, donde las terrazas pasan de ser un espacio complementario a convertirse en auténticos protagonistas de la vivienda: lugares para desconectar, compartir y vivir el exterior con comodidad.
Muy pronto podremos mostrar el resultado final. Terrazas del Coto entra en su última fase con la satisfacción de un trabajo bien planteado y la ilusión de ver cómo estos espacios empiezan a formar parte del día a día de quienes los van a disfrutar.





